...ellos, caínes sempiternos,de todo me arrancaron,
me dejan el destierro...
(Luis Cernuda)
...en pleno centro de la ciudad de Morelia (antaño llamada Valladolid), patrimonio de la Humanidad, en el estado de Michoacán, en pleno centro, digo, pero en discreto lugar, casi ajeno al presuroso deambular de la gente, allí están, estáticos, ojos abiertos como platos, expectantes, inocentes, implorantes, una pareja de niños, podrian ser hermanos, él porta una maletita (Vicente, mi atento anfitrión, me regaló en estos días la palabra "veliz ", un sinónimo de maleta, claro anglicismo, que la RAE recoge como americanismo con matiz nostálgico)...el monumento habla por sí solo... ... ¡qué Patria fue México para los miles y miles de españoles que por un motivo u otro tuvieron que salir del suelo patrio! ¡QUÉ MADRAZA!...
En el Museo Iconográfico del Quijote de Guanajuato, en página recién publicada, olvidé colocar esta foto que viene a continuación, que es como el recibimiento en aquel museo y que para mí fue impactante en su primera visión; también en su segunda, pues no tardé en reconocer quién la encabeza, Don Quijote aparte, y por último cuando descargué y escuché el contenido del código QR...os recomiendo copiar y escuchar este enlace sonoro que vale por mucha explicación:
https://museoiconografico.guanajuato.gob.mx/audios/ANTONIO-RODRIGUEZ-LUNA.mp3
...pintura de Antonio Rodríguez Luna, cordobés, exiliado también, otro descubrimiento personal de este viaje, que compartió campo de concentración en Francia, con Eulalio Ferrer, que consiguió llevar la pintura al museo de Guanajuato.
DON QUIJOTE EN EL EXILIO, así se titula...
...Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar...
...ese viejo con barba cana, calvo, con lentes, venerable rostro, ese que encabeza ese ejército de derrotados que sigue la senda que les marca, cuerdamente, el sublime loco, como guiándolos para pasar de la pesadilla española al sueño mejicano, ese viejo es, no podía ser otro, que el que me escribió los "Versos y oraciones del caminante", para mejor cumplimiento de mis botas y mayor abasto de mi horizonte...
... León Felipe Camino Galicia, natural de Tábara, provincia de Zamora, por donde pasa, y pasé, en el camino de Santiago mozárabe, Vía de la Plata, hace unos años. Desde entonces, entonces idea peregrina mía, hasta ahora que la idea fue tomando asiento, tenía en mente esta probable visita al lugar donde se cumplió su azarosa vida. El día antes de llegar al Panteón Español donde reposa, casi feliz y siempre nostálgico, mi moneda en curso, estuve en su gran monumento junto a la Casa del Lago en el bosque de Chapultepec, México DF... ...me llamó la atención, y con razón, una encargada del parque al verme aupado a la estatua invadiendo su espacio acotado: estuve quitando las telarañas que cubrían sus lentes...
Ya no hay locos, ya no hay locos,
ya no hay locos, amigos, ya no hay locos,
en España ya no hay locos.
Se murió aquel manchego,
aquel estrafalario fantasma del desierto.
Todo el mundo está cuerdo,
terrible, horriblemente cuerdo...
No muy lejos, el monumento a Don Quijote, don Quijote en las Nubes, y la fuente, un fragmento de la España Universal en la acogedora tierra mexicana.
Además de las mil aconteceres que bendicen el viajar, ninguno imprevisto, muchos imprevisibles, el grueso de este viaje a México lo componía la visita a ciudades Patrimonio de la Humanidad y girar visita a los lugares donde reposan algunos de mis amados, admirados, poetas que marcharon al exilio. Cumplidas aquellas (Querétaro, Guanajuato, San Miguel Allende, San Luis Potosí, Morelia), en México DF pude dar cumplida cuenta de ellos, uno de mis objetivos más antiguos, concretado primero en la exiliada vida de Luis Cernuda, que a través de muchos de sus poemas, su vida, sus amores, su cierto elitismo, su pulcro aspecto, siempre me cautivó. Con un decorado de peñas nevadas y él tocando un violín mi buen amigo pirenaico Manolo, en aquel 1984, me dedicó una foto en cuyo reverso escribió la estrofa final de "El retraído"...
Si morir fuera esto,
un recordar tranquilo de la vida,
un contemplar sereno de las cosas,
cuán dichosa la muerte,
rescatando el pasado
para soñarlo a solas cuando libre,
para pensarlo tal presente eterno,
como si un pensamiento
valiese más que el mundo.
Fue mi primer conocimiento de Cernuda...años después, un poema suyo, Te quiero, lo recité a mis amigos José y Tina, aquel lejano tiempo mío en Siria, en el solitario teatro de Bosra, al sur del país, como para constatae la nombrada buenísima acústica del lugar, ellos arriba del todo en el gallinero y yo en el escenario.
...te lo he dicho con el miedo,
te lo he dicho con la alegría,
con el hastío, con las terribles palabras.
Pero así no me basta:
más allá de la vida,
quiero decírtelo con la muerte;
más allá del amor,
quiero decírtelo con el olvido.
En el barrio de Coyoacán, se encuentra la casa, hoy en venta, entonces propiedad de los Altolaguirre, donde Cernuda vivió unos años y murió de un ataque al corazón (1963, tenía 61 años...) Me consta que ya están adecentando con vistas a abrirse su casa natal en la calle de Sevilla...
...Y en mis pasos por Madrid le soy fiel en rato de vermú en Los Galayos, junto a la plaza Mayor, contemplando la foto de la cena homenaje por la publicación de su obra más representativa, "La realidad y el deseo", en abril de 1936. Ahí están todos, ajenos a lo que pasaría unos meses después...
La diáspora que supuso la guerra civil... a unos, por vejez, en el exilio solo les aguardaba la muerte, caso de don Antonio Machado (siempre en estos días de febrero recuerdo su breve exilio y su muerte), a otros les quedaba un amplio trecho, sacando gloria y esplendor de la desgracia. Es con este recuerdo, con la emoción que me llevara varias veces a Collioure, con la que me dedico en cuerpo y sentimiento a buscar y felizmente encontrar las pretendidas tumbas. Luis Cernuda descansa en el Panteón Jardín...
...y del Panteón Jardín, (panteón es la forma común de llamar en México a los cementerios) una caminata y varios metros mediando me llegué al Panteón Español. Aquí, como en el Jardín, algo perdido entre tanta soledad y tumbas pese a la correcta información que me dieron, acabé encontrando el empleado de las necrópolis sin el que tal vez aún andaría peinando cuarteles, recintos y calles de dichos cementerios. Cernuda, bien, muy bien, pero León Felipe... qué decir....desde mucho antes, siempre y todavía, ha sido, es, un mecenas ideático, un soporte espiritual y poético de caminos, paradas y fondas, de versos soporte de ideas, consuelo cuando ha hecho falta...ante su tumba, más que discreta, con uno de sus versos como epitafio (¿Quién lo encargaría...?)
...recordé el libro que me regalara Lola hace muchos años y que formó, y regularmente sigue formando, parte de mi mochila, a modo de breviario en la liturgia de los caminos, y aquel "Credo" que leí en el entierro de mi madre...y no quiero alargarme por esta senda de recuerdos, muchos presentes, que emanan de este hombre...
Nadie fue ayer,
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.
Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol …
y un camino virgen
Dios.
...allí, sentado en la piedra, leí, a la buganvilla, a la hojarasca, al aligustre que cubría la losa, a los silenciosos vecinos, su
SÉ TODOS LOS CUENTOS...
Yo no sé muchas cosas, es verdad.
Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan con cuentos,
que los huesos del hombre los entierran con cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo no sé muchas cosas, es verdad,
pero me han dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos.
Dios, la esperanza, la fe, como se llame, que aparece en muchos de sus poemas, se cuelan aquí, como pueden, por las dificultosas rendijas de estos aparentemente cerrados versos...
Esta página, escrita en Santiago de Querétaro, apurando ya los días de mi tiempo en México, tiene aquí, en este país de acogida, (acogedor, qué puedo decir yo) su origen, remontándome al preciso momento que va llegando el contingente de exiliados, "ignorando" los motivos y situaciones que provocaron su exilio. Inevitablemte siempre me pongo del lado de los perdedores, de los de ambos bandos, que en ambos los hubo, mi hermandad natural...
Luis Cernuda, León Felipe, Luis Buñuel, Francisco Ayala, Max Aub, Eulalio Ferrer, María Zambrano, Antonio Rodríguez Luna, el primo de mi amigo Alfonso...miles, guiados por la cuerda locura de seguir viviendo...en ratos nocturnos he leído hasta donde me daba el sueño sobre aquella tragedia, aquella odisea, aquella epopeya...
Ahora sí parecía cumplido el objetivo espiritual, digamos, de mi viaje a México. De León Felipe siempre tengo presente, como oración, diría, su ROMERO; de Luis Cernuda su PEREGRINO...aquí dejo su testimonio: no puedo estar seguro si ellos me tuvieron en mente a la hora de su escritura...
Ser en la vida romero,
romero sólo que cruza siempre por caminos nuevos.
Ser en la vida romero,
sin más oficio, sin otro nombre y sin pueblo.
Ser en la vida romero, romero…, sólo romero.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo,
pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Que no se acostumbre el pie a pisar el mismo suelo,
ni el tablado de la farsa, ni la losa de los templos
para que nunca recemos
como el sacristán los rezos,
ni como el cómico viejo
digamos siempre los versos.
La mano ociosa es quien tiene más fino el tacto en los dedos,
decía el príncipe Hamlet, viendo
cómo cavaba una fosa y cantaba al mismo tiempo
un sepulturero.
No sabiendo los oficios los haremos con respeto.
Para enterrar a los muertos
como debemos
cualquiera sirve, cualquiera… menos un sepulturero.
Un día todos sabemos
hacer justicia. Tan bien como el rey hebreo
la hizo Sancho el escudero
y el villano Pedro Crespo.
Que no hagan callo las cosas ni en el alma ni en el cuerpo.
Pasar por todo una vez, una vez sólo y ligero,
ligero, siempre ligero.
Sensibles a todo viento
y bajo todos los cielos,
poetas, nunca cantemos
la vida de un mismo pueblo
ni la flor de un solo huerto.
Que sean todos los pueblos
y todos los huertos nuestros.
&&&&&&&&
¿Volver? Vuelva el que tenga,
Tras largos años, tras un largo viaje,
Cansancio del camino y la codicia
De su tierra, su casa, sus amigos,
Del amor que al regreso fiel le espere.
Mas, ¿tú? ¿Volver? Regresar no piensas,
Sino seguir libre adelante,
Disponible por siempre, mozo o viejo,
Sin hijo que te busque, como a Ulises,
Sin Ítaca que aguarde y sin Penélope.
Sigue, sigue adelante y no regreses,
Fiel hasta el fin del camino y tu vida,
No eches de menos un destino más fácil,
Tus pies sobre la tierra antes no hollada,
Tus ojos frente a lo antes nunca visto.
¡La diáspora de la Guerra Civil! Lo mejor de la cultura española y “los niños” españoles que se hicieron mayores y que tuvieron niños mexicanos; ¡cómo serían los cuentos con los que mecieron sus cunas!
ResponderEliminarLuís Cernuda, León Felipe, dos poetas que yo sé que siempre están en ti, que siempre llevas en tu mochila del alma. Te dije un día que me recitaste el poema "Peregrino", “no te engañes amigo, Cernuda no apostilló a Kavafis, no escribió esos versos por Ulises, esos versos van dirigidos a ti. Tú sabes que es así”. Lo mismo podría decir de los versos de "Romero". Desde ahora ya tengo con quién relacionarlos.
Por la asociación que me haces con estos dos poemas testamento ya está "sobrepagada" la página...
EliminarY me llega el aroma de Rosendín...
...no estoy despidiéndome, amigo Pepe, aunque quién sabe si ya no voy a regresar a este tranquilo, colorido, precioso, vamos, casco histórico de Santiago de Querétaro, a una media hora de mi casa aquí, la casa de Vicente y Ana Olga, de cuya acogida no puedo hablar porque aún no me llegan las palabras. Sí, mañana hace 4 semanas que llegué...necesitaría rehacer mis "estructuras" familiares y viajeras; y yo me iré y todo será la nube en que estoy, entre la cernudiana realidad y el deseo....
ResponderEliminarAmigo don Antonio, no se por donde comenzar para hacer un comentario a tu publicación, ya que no tengo ninguna capacidad para poder aportar algo que la pueda realzar, pero de la misma forma tampoco tengo nada que pudiera demeritarla, con lo cual me siento como si fuese una "BATERIA" con su polo positivo y negativo, uno de los dos polos lo forma tu publicación, y el otro yo, no se pueden juntar porque se destroza la batería, pero aplicados conjuntamente a cualquier sistema, le dan fuerza, que se puede aplicar para cualquier acción (a lo mejor me pase un pelín). SALUD Y UN ABRAZO DESDE PONFERRADA- EL BIERZO - LEON - ESPAÑA
ResponderEliminar...mejor explicado, imposible...si no ha receptor de poco sirve el emisor, son los complementos, no pueden vivir uno sin otro.
EliminarEsto quiere venir a decir que en cuanto llegue a España tengo que pasarme por Ponferrada a recargar baterías cesarianas...
Me emociona mucho notar el cariño con el que escribes sobre Luís Cernuda y León Felipe y otros menos famosos. Por sus talentos los escritores, los artistas tenían un medio para expresarse, para dar palabras a sus emociones, para transmitir sus sentimientos a las generaciones siguientes, a nosotros. La tristeza en sus textos es obvía.
ResponderEliminarMe permito añadir unos nombres alemanes que también tenían que moverse en un exilio bajo de la dictadura de los nazis: Stefan Zweig (Brasil), Thomas Mann (EEUU), Anna Seghers (México). Ella escribió en su exilio sus obras más famosas, TRANSITO y LA SEPTIMA CRUZ. Tema central es la emigración.
La gran ventaja para los escritores españoles fue que aúnque salieron de sus países no salieron de su lengua. Los alemanes tenían que aprender otro idioma, y ¿cómo publicar algo como desconocido en el exilio en otro idioma? Stefan Zweig cayó en una depresión por eso y se suicidó por fin por no poder vivir en un país con su idioma natal.
"Todos sentimos cómo las fuerzas externas pueden incidir profundamente y terriblemente en el ser humano, en su fuero interno. Pero también sentimos que en ese núcleo interno había algo inatacable e inviolable." (Anna Seghers, LA SEPTIMA CRUZ)
...recuerdo las fotos de Zweig y su mujer tras su suicidio en Brasil. También uno de sus libros que leí junto a Sally...etc. pero me gusta, sobre todo tu cita final, esa que apela a ese lugar donde solo puede llegar cada uno...
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