martes, 27 de octubre de 2026

...Dios Bendiga AFRICA...

...antes que mi voluntad desmaye, que harto sé cuán fácilmente baja de la clara firmeza a la vaguedad perezosa, agarro el primer pedazo de papel que a mano encuentro, tiro de pluma y escribo:"Hoy 13 de octubre de 1847..."
Felices, supongo, entraron estos dos libros formando equipaje en el presente viaje. Hablo de mi periplo por el cono sur de África y hablo de LAS NINFAS, de Francisco Umbral, premio Planeta 1975, y LAS TORMENTAS DE 1948, episodio nacional número 31, del gran Galdós, a cuyo inicio pertenece la apertura de esta errática página, ambos formando parte de los ajustados 5 kg de mochila...
...Hoy, 21 de octubre de 2026, cumpleaños de mi hermana, tomando o tratando de tomar la medida, dentro de mis vacilantes posibilidades, a esta Johannesburgo donde arranca este viaje, empiezo mi escritura...
...Adiós a una casa y a otra casa... Parafraseo algún verso del atinado poema de Neruda (Los Adioses) que siempre me acompaña cuando salgo, que equivale a decir siempresiempre, formando parte de mi retahíla interior... Uno sale de su casa, en mi caso de una de tantas casas que son mías sin poseerlas, sin tener ni asomo de escritura de propiedad, pero amparado por la sagrada escritura de la hospitalidad...uno sale, por tanto, de su casa, una de tantas, y por tanto nunca una más, de las que me acogen (Madrid, Utebo, Cabo Blanco, Pinos Genil, Catadau, Láchar, Santa Cruz deTenerife, Almuñécar, Ponferrada, Peligros, Torla, Los Jarales, Casas del Monte, Buzanada, Barcelona, La Dama, Vitoria...ya vale, Antonio, ya, para muestra ya sobran botones, y eso que solo hablamos de España...y pensar que alguien muy querido me dijo que tenía dos casas, "solo dos" 😥...)...Uno sale de su casa de la calle Benidorm de Madrid, ahora ya sí, y se retrata como viene siendo costumbre en el portal mirando fijamente al espejo, quién es real y quién reflejo, el azogue del espejo guarda el que ahí se queda mientras el que se va lo hace con el también acostumbrado "no sé si nos volveremos a ver"...Los espejos deben tener memoria...¡Quién se atreverá a desmentir algo que no se ha comprobado!... 
Y en un santiamén, siete horas por un lado y cinco por otro, con un cambio de avión en Adís Abeba, y sin necesidad de jet lag, aparece Johannesburgo, aparezco en ella con mi ancha antesala lectora que es mi forma de sentirme recibido. De no ser por lo que he leído, no poco, en los días previos, me sonaba Johannesburgo solo a fiebre del oro y ciudad grandísima (reservo grandiosa para otras), vastísima. Las guías le colocan ese tan manido y socorrido adjetivo de vibrante que sirve para todo...y tampoco se cortan en enumerar junto a sus atractivos, que los tiene, no diría que excesivos, mayormente vinculados a su tan reciente historia, una serie de consejos que pueden aplicarse a cualquier ciudad grande, un a modo de ya te lo dijimos caso de ocurrirte algo... Sí, Johannesburgo se considera una ciudad con altos índices de criminalidad y una reputación internacional de ser peligrosa, aunque la realidad varía drásticamente según la zona y las precauciones que se tomen. Leo, y aquí en este remate radica todo...
Tras cuatro días y ya a punto de adiós, recuerdo las precauciones tomadas una vez salí de Park station, tras venir del aeropuerto, camino del hotel o una vez dejada la mochila y salir a asomarme al puente Nelson Mandela, al lado como quien dice, para empezar mis labores en la ciudad. Miraba atrás, delante, ambos lados...precavidamente...nada que ver con la creciente osadía al paso de los días...
Regresé al hotel, ya oscureciendo. Hasta Mandela, como asomado a mi ventana, parece que me daba ánimos...
Empecé mi periplo ciudadano en el un tanto pretenciosamente llamado Museo de África, instalado en lo que fuera una gran mercado...(Me interesó sobremanera una cumplida exposición de cámaras fotográficas👌)...
...y el bullicio en torno a la plaza Gandhi (pasó en Sudáfrica 21 años antes de regresar a la India).
Joburg, en abreviatura, o también Jozy, otro apodo muy popular y cariñoso entre la gente para referirse a la ciudad. eGoli,  su nombre en zulú y xhosa, que significa «lugar de oro» o «ciudad del oro», en honor a su origen como centro de la fiebre del oro a finales del siglo XIX.
Algunos datos al respecto: 
La ciudad más poblada del mundo en proporción a su edad (no llega a dos siglos) y una de las 40 mayores aglomeraciones. Una de las pocas grandes ciudades que no está junto a un río o el mar. Se alza en torno a los 1800 msnm. Alberga el más grande hospital de África (unas 3500 camas) y entre los 6 más grandes del mundo. Su aeropuerto, O.R. Tambo, es el de mayor tránsito de África. Parte de estos datos los escuché en este autobús...
Me aupé por vez primera, ya era hora, a uno de los populares autobuses rojos que van por algunas ciudades haciendo paradas, muy aplicado yo con mi audioguía en español...todo un día de paseo muy agradable bajo la rutilante luminosidad de este cielo austral, y sobre todo instructivo, imposible de otra manera...
...y nada para apreciar mejor los acusadisimos contrastes de barrios, casas, gente...incluyendo la vuelta por Soweto. Si en cualquier gran ciudad conviven el primero y el tercer mundo, en Johannesburgo es palmario...
Hoy, todo, es objeto de turismo, todo, como una vez escribí por ahí: parece que todo, TODO, hubiera acontecido en la historia para sustentar el voraz turismo de estos tiempos... SOWETO, SOuth WEnster TOwnships, asentamientos del sudoeste, un lugar nombrado y renombrado, en la red sobran informaciones para quien tenga interés...en el camino quedan como testigo estas dos imponentes torres, Orlando Towers, de 100 metros, torres de enfriamiento de la antigua Central Eléctrica, clausurada en 1990...dicha central daba luz a buena parte de la ciudad mientras los barrios vecinos carecían de ella...también en el camino a Soweto, el gran estadio, la calabaza, como bien dijo el guía, donde España consiguió su primer campeonato del mundo, año 2010 (la caspa se nos fue yendo, al fin...)
Por supuesto, Soweto está fuertemente ligado a las figuras, sublimes, de Desmond Tutú y Nelson Mandela, ambos premio Nobel de la Paz y ambos imprescindibles para entender la historia reciente de este país.
Aunque solo fuera por visitar el museo del Apartheid ya sería más que recomendable venir a Johannesburgo... aquí está con detalle la historia reciente del país, que es una de las más dolorosas de la Humanidad. 46 años de apartheid, de segregación, se dice pronto, de 1948 a 1994, clama por encima del cielo, como los 27 años, ¡27!, de cruel cautiverio de Nelson Mandela. Como diría mi madre, eso no es para contarlo, habría que haberlo vivido. Nada más sacar la entrada y el propio acceso te pone en situación...
...tres horas después, aturdido de tanto como leí, llamé a un Bolt y volví a la cercanía familiar del hotel Bannister, acertado hospedaje...
...en mi chambre, cada noche montaba mi sala de catas: cerveza y vino de uva "Pinotage" propia del país...
...me ha llamado la atención el lema que emplea este partido (Victoria o Muerte): me ha recordado en su contundencia a aquel libertad o muerte, el lema que usaron los griegos en su desesperado empeño en sacudirse el yugo otomano y que hoy es el lema nacional...
También me llamó la atención que el grueso de la gente estaba formado por juventud y gente en plenitud, entre 20 y 40 años, digamos. Mayores, apenas he visto, y viejos, como yo, ninguno...
Y las jacarandas en pleno esplendor ...
Remato esta página cuando Joburg queda a varios cientos de kilómetros y ocho horas de distancia: el comodisimo autobús puso rumbo a Gaborone, capital de Botsuana. Esta última mañana, con las primeras luces (misma hora oficial que España pero más dos horas solares por delante) fui a pasear por el cementerio de Braamfontein, cerca de mi hotel... algo que no habría hecho hace dos o tres días. Este cementerio, incluso cualquiera, es buen lugar para oficializar la despedida. Parte musulmana, parcela china, hebrea, hindú y sobre todo " occidental"...
Pero el encuentro más grato fue el de este cubo de piedra negra en recuerdo del misionero, escritor, fotógrafo, , compositor Enoch Sontonga (1873-1905). A él se debe el Nikosi Sikelelel iAfrika (Dios bendiga África) parte del himno de Sudáfrica desde 1994...que tuve oportunidad de leer y escuchar en el museo del Apartheid...
Ahí me despedí de ella, la vibrante ciudad de Johannesburgo...

viernes, 9 de octubre de 2026

...Camino y Tierra...

...Un camino. Un camino de Gran Recorrido, lo que se conoce como un GR: el GR 90, llamado en propiedad Sendero Ibérico Zaragozano. 
...Un camino uniendo dos ciudades con mucho peso en la historia, TARAZONA y DAROCA, unos 140 km por medio, ambas en la provincia de Zaragoza.
...Un amigo, guarda forestal recién jubilado: Manolo. Nos conocimos en 1985, unidos con muchos, muchísimos, recuerdos, mayormente montañeros, la propia vida.
Hace ya años que le tenía verdaderas ganas a este sendero, sobre todo desde que vi sus señales cerca del santuario de la virgen del Moncayo aquella vez que subí a su cima con la miembros de la familia Águeda, mi familia de este Aragón que tanto siento. No tenía la menor duda de que sería un gran sendero, de mantenido y exigente esfuerzo, sí, al nivel de lo mucho, enjundioso, que iba a mostrar, pasando por un medio físico y social, por una geografía sentimental de esas que parecen estar reservadas a unos pocos disfrutadores, estando abiertas a todos, de esas que un anónimo caminante siente en profundidad... 
Nacho, gentil conductor de blablacar, nos dejó en Tarazona y allí iniciamos la andadura sabiendo que el primer día teníamos la etapa reina: salvar los 1.200 metros de desnivel hasta el santuario, con la certeza de que el lugar no ofrecía cobijo alguno, la incertidumbre del tiempo y la intuición, siempre, de que ya encontraríamos un refugio...
Al final lo tuvimos bajo un frondoso árbol junto a la humilde ermita de San Gaudioso, y la fuente como resguardo en caso de lluvia...
No faltó ancha ración de luna, quebrada entre las tinieblas de aquellas soledades (🙏🏼Agustín Lara) y recibimos el nuevo día con este vibrante amanecer en las laderas del gran Moncayo...
 ...El camino marcado combina espesuras boscosas (encinar, pinar, robledal, un hayedo en la falda del Moncayo...), algún que otro barranco, hermosas sendas, pistas entre campos de labor y almendros, frondosos sotos del río Isuela y terminando con generosas raciones de horizonte ya en su último tramo.   








Un camino excelente, profusamente marcado, con muy pocas posibilidades de despiste...

Lo más novedoso, mucho, total, absoluto, para mí...fue hacer este camino acompañado. Hablo de las 24 horas del día, con saco de dormir, ponerse en camino al son de la eventualidad, al albur de las circunstancias, sin tener certeza alguna donde pernoctaríamos, si encontraríamos lugar donde guarecernos, dónde comprar algo de comida, la justa restitución de electrolitos (🍻) etc. en fin, una opción que no ofrezco a nadie por el bien de ese alguien y, sobre todo por mí, solitario, empedernido, qué puedo decir a estas alturas, seamos realistas, ecuánimes... Pues bien, resultó que mi amigo, en su primer sendero como tal, con su saco, su esterilla (la compramos la tarde antes en un comercio chino de Zaragoza) estuvo muy por encima de cualquier expectativa, pasando de un parvulario senderista a una cátedra en dicha materia, desde luego no esperaba meos...De hecho, contando con vida y salud, ya le propuse el camino de los Monasterios Valencianos, GR 236, para el próximo año. La experiencia me permitió comprobar, en estos ya inviernos jóvenes de mi vida, qué es caminar con todas las ventajas de la soledad y sin ningún inconveniente de la compañía...también puédese decir al revés y seguir siendo tan válido.
Seis noches dormimos, dos de albergue, excelentes, en Purujosa y Morata de Jalón, y la remarcable fonda de doña Esther (con h, que así contó que le puso la maestra) en Tierga, y tres noches en lugares tan variopintos como el citado árbol en la laderas del Moncayo, la habitación restaurada del castillo de Tobed y el lavadero, igualmente restaurado, de Langa del Castillo...todo un aceptado y aceptable, y recuperable, molimiento de huesos...


Doña Esther, citada, tiene 75 años. ¡qué vitalidad, qué animo, qué gracia, qué elegante!  Ella por un lado, su marido por otro, contaron que son la tercera generación al frente del negocio, en Tierga, que ella ya andaba con su abuela en las mismas labores mesoneras de ahora. Fue la tarde que mientras mi amigo se duchaba bajé yo al bar y allí había un paisanaje de esos que uno elegiría para cerrar la etapa. Como en muchos lugares de Japón, como enno pocos en Grecia, no tardaron en preguntarme que qué edad tenía...yo propuse opciones. El marido de Esther, detrás de la barra, me puso 75, que ciertamente se acerca, incluso optimistamente, a la edad que aparento (tantos soles me dieron, tan poco me cuidé), otro de ellos, como tomando carrerilla, dijo que 85 (tenía gafas...). Dije mi edad... y otro hombre que había asistido al debate, a modo de sentencia, dijo: usted tiene que haber andado mucho...Una verdad como varios templos juntos... (cuando escribo el borrador de esta página aquí en Madrid acabo de comprar otro par de botas para seguir en el intento de llegar hasta el final...)          



¿Qué podría destacar de este camino que superara su insuperable conjunto?...
Lo primero que nos llamó la atención  fue no lejos de su inicio en Tarazona: el llamado Pozo de Los Aínes, cerca de Grisel. El recuerdo de un cenote fue inmediato..

La plaza ochavada de Chodes...una joya del barroco aragonés, año 1678 . Conocía la famosa plaza de Archidona, Málaga, pero esta me resultó sublime en su humildad y soledad. Curiosamente, la iglesia de San Miguel, tiene la misma anchura, o estrechura, que el resto de las casas. 

...Habíamos leído no poco de tanto como encontraríamos en este camino pero no llegamos a tanto detalle, como es esta misma plaza (y el Mundial del Pollo) y otros inherentes a ella...¡la de cosas mil que uno ignora por un par que apenas conoce!...y gracias. (¡dichosos los que no sienten necesidad de saber!)   

Un rato después de Chodes llegamos a Morata de Jalón: pasmo ante el palacio de los condes de Argillo un portentoso palacio ejemplo exquisito del barroco italianizante  58 ménsulas (máscaras, monstruos, atlantes...)    

Purujosa, una veintena de casas, un pueblo como construido desde arriba, espectacular como pocos en España...tiene hasta un semáforo.

Calcena y su probable vinculación con la peregrina historia del Santo Grial. 

El paraje conocido como Los Abuelos en un barranquillo detrás de los restos del castillo de Tobed. Diría que "naturalmente", para un servidor, rastreador de erosiones y paisajes ruiniformes, fue el lugar estrella del camino.


Y hablando de Tobed...Es reconocido el valor de su iglesia dentro del conjunto del patrimonio Unesco del mudéjar aragonés...¡Admirable fachada, encaje en ladrillo!  !...sin desmerecer las torres que nos salieron al paso en otros pueblos...

...y esa suerte, agazapada, que nos aguarda sin saber, fue la que tuvimos al pasar por Lituénigo. Estaba el lugar en plenas fiestas de San Miguel celebrando el acto de LA PESADA, una fiesta que se viene celebrando desde siglos... 

Los castillos...Langa del Castillo, Mesones de Isuela, Tobed y las imponentes ruinas del de Arándiga 



La soledad, no tanto el abandono, lo deshabitado, patrimonio de todos los pueblos por los que pasamos...cruzados de punta a punta sin encontrar un alma...Se habla mucho de Teruel: puede que un tercio de la España peninsular, en su día a día, sea así...Tantos rincones de España que de tan olvidados, de tan poco nombrados, parece que te reciben con un asombro de historia y belleza, de callado júbilo...  
...aunque casi nunca faltó un bar social, teleclub o similar...

No puedo dejar de reseñar que en mi vida de caminante, o en mi vida en general, yo que trato de mirar, y admirar, NUNCA había visto algo igual: tantas hormigas. Su procesión irrumpía una veintena de metros en la pista por la que íbamos. Ninguna iba cargada, la inmensa mayoría llevaba la misma dirección...


TARAZONA, Grisel, Lituénigo, Purujosa, Calcena, Trasobares, Tierga, Mesones de Isuela, Chodes, Morata de Jalón, Santa Cruz de Grío, Tobed, Codos, Langa del Castillo, DAROCA...en Tarazona no nos detuvimos, pongo fotos de visitas anteriores. En Daroca dimos un cumplido paseo por las murallas que siguen el trazado de los cerros, las puertas de la ciudad entre las que corre el trazado de la calle Mayor...

...y, por supuesto, la basílica de los Corporales, cuya historia teñida de leyenda, o viceversa (milagros relacionados con la eucaristía), me lleva a mis años de seminario; raro es el viaje, el día, que no me viene de una forma u otra el recuerdo de aquellos tutelares muros, de un tiempo ignoro si feliz entonces pero sí agradecidísimo siempre, ¡cuánto cultural, humanísticamente, le debo!...

...Manolo, acercándose a los 64. Servidor ya más que conforme con los 72 que me están llegando, mucho más tras los extras que me pusieron en Tierga... Tentaciones y desvelos no faltan, motivos de vivir y agradecimiento, incontables, dosis de resignación, necesarias. Nos sentimos "en forma", convinimos. Me siento en forma, pienso, me siento en forma por estos días, por hoy, por este preciso momento que voy cerrando esta página, sabiendo, aceptando, que se está en forma en un momento para no tardar en dejar de estarlo, es más, que de buenas a primeras se deja de estar, sencillamente, del todo, y en ese buen impasse estoy, estamos, vivimos. Caminando el GR TOTAL que es la propia vida...
...Los ríos van todos al mar y el mar nunca se llena...
 (Eclesiastés)
«Todo aquello que acontece en el dónde en que vivimos, es en nosotros mismos donde acontece. Todo lo que cesa en lo que vemos, en nosotros cesa. Todo lo que ya fue, si lo vimos cuando estaba siendo, de nosotros fue arrancado cuando partió.»
(Fernando Pessoa, Libro del Desasosiego)