...Aquel 2 de agosto de 1976, servidor estaba en Baeza comiendo con la familia.
Como si fuera ayer lo recuerdo: en el telediario dieron la noticia del fatal accidente en que murió
Evangelina Sobredo Galanes,
la cantante, cantautora, CECILIA.
Desde entonces llevo en mi memoria el sugerente nombre de COLINAS DE TRASMONTE, el pueblo donde aquella madrugada Átropos la aguardaba con sus tijeras prestas para el corte. Venía Cecilia y algunos componentes de su grupo desde Vigo, de la que no estaba previsto fuera su última actuación. En esa madrugada chocaron contra un carro con bueyes que atravesaba la calzada... Seguro, siendo verano, tendrían por delante un montón de galas de una punta a otra de España...cuando cantaba en Vigo, en la sala Nova Olimpia, cómo pensar que sería su último concierto, que sus hermosas canciones estaban ya todas compuestas...
...(ah...no sé si pensamos que nuestra cotidianidad está repleta de probables últimas actuaciones...quien lea esto seguro tendrá más de un caso que lo ilustre, es de perogrullo y, sin embargo, siendo la vida misma, apenas reparamos en ello...pienso en un amigo que salió una mañana a dar un paseo en bici y ya no volvió; pienso en mi primo Pepín en su coqueto apartamento de retomada soltería en Marbella: una mañana fue al hospital a una revisión y tampoco volvió, dejando preparada la caja de tés que tomaba y el jamón en la encimera cuidadosamente cubierto con un paño; pienso en una amiga que no volvió de los Picos de Europa para los que con tanta ilusión salió de Madrid...Y yo mismo, para qué ir más lejos: me fui de Almuñécar y dejé por medio mi colección de copas de uso cotidiano, el ordenador en la mesa, alguna ropa mal doblada en la silla, algún resto de comida... como quien piensa, como realmente pensaba, regresar en una semana...llevo ya casi dos meses y quién sabe si...)...
...Leí en la prensa que el velatorio o lo que fuera se llevó a cabo en la calle Galileo de Madrid...increíble que el nombre del gran Galileo lo asociara ya desde entonces con Cecilia, y he recordado a ella las veces que he ido a Padua viendo los recuerdos del sabio...
Muchos años después, hace poco, en mis paseos y búsquedas en el madrileño cementerio de la Almudena, encontré su tumba...¡faltaría más!, qué menos para alguien que se siente atraído por los alfas y omegas, cunas y sepulturas, casas donde habitaron, lugares por los que pasaron etc. las personas que eran, las figuras que son, los seres humanos que han ensanchado mi vida...¿será toda una personal manifestación de agradecimiento?...será.
...y ahora, dentro del camino de Santiago, fuera del camino, llegó el momento de rendir visita a este villorrio atravesado por la carretera nacional 525...
La mañana del día que rindo visita a Colinas de Trasmonte salgo temprano de Montamarta, atravieso páramo, paso por un par de villorrios con sonoros nombres como Fontanillas de Castro y Riego del Camino, ejemplos más de la España ausentada (esta España muerta 🎼, parafraseando libremente aquella letra de su canción que le censuraron) y tras 22 km llego a Granja de Moreruela, fin de la etapa...tengo la suerte de cara: consigo un autobús hasta Benavente y enlazo con otro, minibús, que un rato después me deja en Colinas de Trasmonte.
...Tuve mi buena ración de paisanaje en mi visita a Colinas...para empezar, el simpático y maduro conductor me dice, seguro que captando que lo voy a entender...entonces usted va a Colinas de Tras os Montes...que tomo como guiño y regalo por aquella querida región de Portugal. Al llegar a Colinas me dice.. aquí es, caballero...bueno, no será caballero porque no le veo el caballo, lo dice mientras mira curioso los cascabeles, solo dos, que cuelgan de la mochila...me deja en la carretera, la nacional 525, como digo, y me adentro por cualquier calle aplicándome a ver si veo persona, humana, a la que preguntar...nadie. Andando vengo topar con la iglesia y no me resisto, amigo de alturas, subir al campanario...
...desde arriba columbro, oh, una persona que cruza la calle y se pierde...bajo raudo y veo que donde ha entrado es un bar, el bar social, club, del pueblo. Lo regenta una pareja joven que lleva poco tiempo en el pueblo, y no tienen ni idea del tema de Cecilia. Tomo una cerveza, la chica insiste en regalarme dos botellines de agua y el chico me sugiere que vaya a la gasolinera, que es gente del pueblo y tienen que saberlo...desando el camino y llego hasta la gasolinera donde hay jóvenes parroquianos dándole a la birra...pregunto por lo de Cecilia y me informan...había pasado al lado sin apercibirme ....
...no sé cuánta gente vendrá a ver el recuerdo, ni cuánto tiempo resistirá: toco el pentagrama, rozo esa margarita...y se cae y ya no hay forma de recolocarla (ahí la llevo en la mochila 🙏)...
Regreso a la gasolinera... qué, le ha gustado, es un recuerdo modesto; allí siguen con las cervezas; yo entro a la mini tienda, pido a la chica una cerveza, una banderilla y una bolsita de pistachos...me llegan las voces de los muchachos, un tanto exaltados, pero no sé de qué hablan. Le pido la cuenta a la chica y dice que nada... está usted invitado...porque quiero...digo de invitar a los muchachos, pero se niegan en redondo...aturdido por haber cumplido visita a Colinas de Trasmonte y por estas pequeños grandes aconteceres de mis caminos, me despido y echo a andar: ya no hay autobús, ánimo no me falta, supongo que tampoco fuerza, para cubrir los 12 km de carretera hasta Benavente... De fondo sonaba la canción de Luz Casal...🎼...miro hacia atrás y busco entre mis recuerdos...
Cecilia, la gran Cecilia, rompedora, inspirada, atractiva, intimista. En aquel tiempo sus canciones me gustaban, hoy me siguen gustando y las revaloro...
...allí, por La Zubia en las silenciosas penumbras donde almaceno en ya abandonado orden eso que primero es alegría y bagaje, necesario en la andadura, y acaba siendo sentimiento y lastre en el ocaso, allí debe estar un disco de 45 r.p.m., un sencillo que se decía, de Cecilia, que gané en un programa de radio Popular que se emitía los sabados por la tarde y se llamaba "33 en vivo", ...el disco era promocional, funda blanca, lisa, sin adorno alguno, estaba grabado solo por una cara: la canción FUI...y recuerdo ver en los escaparates el long play con su retrato, tocada ella con un guante de boxeador...
Aunque el camino sea estrecho
Y el polvo se pegue al cuerpo
Aunque los vientos me arrastren
Yo sigo mis sendas sin lastre
Y el polvo se pegue al cuerpo
Aunque los vientos me arrastren
Yo sigo mis sendas sin lastre
Andar como un vagabundo
Sin rumbo fijo, sin meta
A vueltas de veleta
Al soplo del viento al azar
Porque el caso es andar
Es caso es andar
Sin rumbo fijo, sin meta
A vueltas de veleta
Al soplo del viento al azar
Porque el caso es andar
Es caso es andar
No me pertenece el paisaje
Voy sin equipaje por la noche larga
Quiero ser peregrino por los caminos de España
Quiero ser peregrino por los caminos de España
Voy sin equipaje por la noche larga
Quiero ser peregrino por los caminos de España
Quiero ser peregrino por los caminos de España
Yo no quito puestos a nadie
Porque mi puesto es el aire
Como el olor del buen vino
Porque mi puesto es el aire
Como el olor del buen vino
Sabiendo que nunca es tarde
Mi pie siempre en el estribo
Y cada paso que piso
Un paso menos que dar
Porque el caso es andar
El caso es andar
Mi pie siempre en el estribo
Y cada paso que piso
Un paso menos que dar
Porque el caso es andar
El caso es andar
No me pertenece el paisaje
Voy sin equipaje por la noche larga
Quiero ser peregrino por los caminos de España…
Voy sin equipaje por la noche larga
Quiero ser peregrino por los caminos de España…




















