Por tercera vez llego al aeropuerto internacional de Rodas, nombrado DIÁGORAS...Hace dos años estuve en la isla de Milos, sí, donde la famosa enigmática Venus (a la que dediqué una página) y allí leí sobre DIÁGORAS, el Diagoras de Milo (Milo, Milos, Melos...de estas formas se transcribe el nombre de la isla, bien bonita, ciertamente) y yo, claro, tan pancho, conforme con que aquel de Milos era el mismo que nombra este aeropuerto de Rodas...¡Bueno estaba yo asociando estos Diágoras! El parecido entre ellos, nombre aparte, se centra en el blanco de sus ojos, que nunca falla, y su pertenencia a la Grecia clásica, ambos del siglo V antes de Cristo...
Diágoras de Melos y Diágoras de Rodas...
... total, que apenas saliendo del aeropuerto pongo en el buscador por qué se llama Diágoras este aeropuerto...y ahora sí...me quito de encima un peso que no sabía que llevaba y siento eso para lo que aún no hay nombre, que yo sepa, que consiste en esa momentánea alegría interior, muy interior, ese extraño placer de saber algo cuya ausencia no nos lastra el vivir, ni su conocimiento nos lleva a una pretendida calma, un razonamiento que pareciendo parecido es de una abismal diferencia en la intimidad de cada cual: puede que sea el efecto benefactor, balsámico, de una gota de sabiduría..
El autobús que cubre la ruta del aeropuerto hasta el centro, cuando va entrando en la capital, que se llama Rodos, como la propia isla, deja a un lado, en una rotonda, este monumento de dos jóvenes en la flor de su edad, jóvenes adultos, aupando a un hombre mayor, no tan viejo, de rostro noble y porte soberano. Este monumento lo he fotografiado en otras ocasiones, sin saber... Tengo la excusa que las veces anteriores aún no tenía teléfono, no disponía de las facilidades de ahora para recavar información...ahora me llega toda...
El grupo escultórico representa a Diágoras, de Rodas, llevado en volandas por sus hijos, Acusilao y Damageto, que regresan, ambos, triunfadores, en los juegos Olímpicos. Portan a su padre que años antes había sido, caso único, vencedor, en la especialidad de pugilato, en los cuatro juegos de la Antigüedad, los juegos panhelénicos: Olímpicos (en Olimpia, cada cuatro años, en honor de Zeus), Istmicos (cada dos años en el istmo de Corinto en honor de Poseidón), Píticos (o Délficos, cada cuatro años en el santuario de Delfos dedicados a Apolo) y Nemeos (en Nemea cada dos años en el santuario de Zeus)...llama la atención la medida organización de tantos juegos, casi como ahora, teniendo en cuentas las condiciones comunicativas, de transporte, de entonces (y saber que todo el premio consistía en una corona de laurel o de olivo y el reconocimiento...).
Cuentan, leo, que llevándolo sus hijos como se ve alguien gritó:Ya puedes morir, Diágoras, pues no esperes subir al Olimpo, y lleno de felicidad y reconocido por todos exhaló su postrer aliento...lo plasmó en esta pintura el francés Thomas Degeorge...
...del mismo siglo, siglo V antes de Cristo, es el otro Diágoras aunque su pervivencia en el tiempo venga por otros muy distintos derroteros. Si se le conoce con el sobrenombre de Diàgoras el Ateo ya podemos columbrar por donde va la cosa: el primer ateo, reconocido, de la historia. De sus primeros tiempos se conoce poco e incierto, a veces relacionado con Demócrito. La wikipedia y otros artículos consultados vienen a decir que de su isla natal pasó a Mantinea, en el Peloponeso... Cuando esta villa de la Arcadia se puso bajo la protección de Esparta, marchó a Atenas, donde pasó de ser un poeta compositor de ditirambos e himnos religiosos a ser un escéptico y ateo.
Lo que se conoce actualmente de él, de sus ideas, es lo que ha legado alguien tan importante como Cicerón, que tuvo que leer su obra, de la que no queda nada. En ella dirime sobre la existencia o no de los dioses, lo hace sin pelos en la lengua y lo expone con argumentos difícilmente refutables, o en todo caso desde la ciega lucidez de la fe, un muro contra el que no sirven argumentos...
En su celebérrima pintura de La Escuela de Atenas, Rafael lo representa colocado en un discreto "aparte"...
Según Sexto Empírico, Diágoras comenzó su ateísmo al comprobar cómo un enemigo suyo salía de un juicio sin castigo alguno después de haber cometido perjurio al jurar ante los dioses ser inocente, lo que le había bastado para salir sin pena. Decía Diágoras:
Si la inmoralidad puede permanecer impune, ¿para qué creer en dioses que velan la virtud humana?
Cicerón, en el siglo I a. C. cuenta, en sus escritos, cómo un amigo de Diágoras trató de convencerlo de la existencia de los dioses, señalando cuántas imágenes votivas hablan de personas que se salvan de las tormentas en el mar "a fuerza de jurar a los dioses", a lo que Diágoras respondió que "no hay en ninguna parte exvotos de los que naufragaron y se ahogaron en el mar". Cicerón continúa para dar otro ejemplo: Diágoras estaba en un barco durante una tempestad, y la tripulación pensó que se había desencadenado por llevar a ese hombre impío a bordo, y él preguntó si los otros barcos en la misma tormenta también tenían un Diágoras a bordo...valgan estas enjundiosas anécdotas para dar luz sobre este Diágoras, sofista y ateo...precursor del pensamiento crítico, fue el primero en proponer que las leyes y la moral no necesitan fundamentarse en la religión sino en la razón y el bienestar común... todo un revolucionario...
Como la inspiración para componer música, tocar un instrumento, para pintar, para pasar a letra de la manera más bella los más íntimos sentimientos etc., la fe es un don, que se puede "trabajar", cierto, pero difícil de sustentar sin ese don previo (palabra de cura, así me lo dijo alguien) y si Dios no lo ha dado, como se quiera decir, qué se puede esperar o criticar. En menor o mayor escala quizá todos llevamos dentro un Diágoras, de Melos, más que un Diágoras de Rodas, que también, en la veneración a nuestros progenitores. Mucho antes de conocer la filiación del mismo, el monumento de Rodas me sugirió a Eneas portando a Anquises, su anciano padre, y a su hijo Ascanio de la mano, en la huida de una Troya en llamas...
Tras leer todo lo que me ha salido sobre el Diágoras, sofista y ateo, he recordado mis lecturas periódicas sobre Pessoa que me traspasó limpiamente su existencial desasosiego...
Que los Dioses, si son justos en su injusticia, nos conserven los sueños incluso cuando sean imposibles...
Los dioses son la encarnación de lo que nunca podremos ser...
Dejo el tema aquí. Mi regreso a las islas empezaba de manera inesperada, potente, que es como tantas veces lo espero...llego a Symi, mi querida y muy caminada Symi (viví más de un mes en 2018) primera isla de este nuevo periplo tras el puerto de Rodas, y me encuentro, entre lujosos yates, este barco, humilde, listo para dar un rodeo por la isla...
Με συγχωρείτε, κύριε, ξέρετε ποιος ήταν ο Διαγόρας;
O caso más avanzado:
Με συγχωρείτε, κύριε, ο Διαγόρας στο πλοίο σας είναι από τη Μήλο ή αυτός από τη Ρόδο;
¡DIÁGORAS, DIÁGORAS!

...lo expresado en griego viene a decir...
ResponderEliminarDISCULPE, SEÑOR, ¿USTED SABE QUIEN FUE DIÁGORAS?...
DISCULPE, SEÑOR, ¿ESTE DIÁGORAS SE REFIERE AL DE MILOS O AL DE RODAS?
Gracias, cómo no, a los modernos traductores.
QUIÉN, no QUIEN...🤦♂️
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