domingo, 11 de abril de 2021

...MAGACELA, un Regalo del CAMINO...

...del Camino Mozárabe...desde lejos, emergiendo en el casi páramo extremeño, se avista el otero en el que se asienta el pueblo rematado por el castillo, lo que queda de él...MAGACELA
...una de las pocas pero muy sustanciosas ventajas de ignorar tanto, a condición de ser un ignorante con aspiraciones, es que andas permanentemente expuesto a la sorpresa, al placer que da saber algo nuevo...aseguro que supera con creces a la resignación de no saberlo.                Hasta el día anterior en que miraba la probable etapa a recorrer, Magacela (vistoso, sonoro, evocador nombre), era un perfecto desconocido...y, como tantos ejemplos que podrían ilustrar el caso, ha pasado a ser de la familia, con más fuerza por cuanto tampoco lo conocían tantos como a los que he compartido...me debo a Magacela, me debéis Magacela...y todos en paz...
..llego a la parte baja del pueblo donde con precio de peregrino, 20 euros, tengo una primorosa casa rural. Me ducho y, antes que me dé el derrumbe, enfilo las cuestas hasta las alturas donde se asienta lo que tuvo que ser un gran castillo, hoy ruinas, silentes, con esplendor, aireadas por todos los frentes...
...se divisa, claro, una vista de 360 grados: campos de cereal, de secano, huertas, granjas, caminos de los campos, pueblos en lejanía, pueblos de la comarca de la Serena prestos ya a dar el testigo a las tierras bajas del Guadiana...siempre me acuerdo del si las piedras hablaran...
...esperaba ruinas de castillo y las vistas solo limitadas por el propio horizonte...pero ignoraba que intramuros se alzaba una iglesia y sobre todo que albergaba el antiguo cementerio del pueblo, un cementerio insólito por el enclave (no es el primero que encuentro en un castillo, los he visto en uso y perfectos como el de Santiago do Cacém, en el Alentejo portugués,  y sin ir más lejos Almuñécar tuvo su cementerio en el castillo de San Miguel...), y por la explicación que me dio el señor que regenta una sencilla venta donde no falta cerveza a falta del bar en ese momento cerrado. Me cuenta que el camposanto estuvo en activo hasta los años 60...entre la gente que se fue yendo, mayormente a Madrid, el largo trayecto a pie que suponía subir al difunto etc.se construyó uno nuevo en la llanura y el del castillo fue patrimonio del olvido. Mucha gente trasladó restos, otros fueros al osario (me gustó la palabra que oí y la dejo con respeto: huesera)...los nichos se fueron arruinando, cayendo...hasta que hace unos años el ayuntamiento los reconstruyó, adecentó, y así aparecen todos los sepulcros, blanqueados, pero sin nombres...por supuesto, no me costó nada hacerle a este cementerio un hueco entre los mis preferidos, ya legión...
...en efecto, allí, aislado en plena llanura, se levanta el nuevo cementerio...
La palabra otero, palabra de hondura castellana, en franco desuso pero nunca desaparecida mientras haya poesia, la conoci primero como apellido: Manolo Otero, aquella voz declamadora, y Blas de Otero, el comprometido poeta vasco, el de me llamarán, nos llamarán, que llegó a mi vida en un libro que me regalaron estando de maestro en Pampaneira...Ya posteriormente supe que otero era un  término geográfico (cerro aislado que domina un llano) y llegué a ello gracias primero al "Cántico Espiritual" de san Juan de la Cruz...
...Pastores, los que fuerdes
allá por las majadas al otero,
si por ventura vierdes
aquel que yo más quiero,
decidle que adolezco, peno
y muero...
 ...y a la poesia de Luis Cernuda en la voz de Paco Ibáñez, la poesía, descriptiva, desgarradora "Un español habla de su tierra"...
Las playas, parameras,
al rubio sol durmiendo,
los oteros, las vegas,
en paz, a solas, lejos...
...al dia siguiente, ya con la mochila, con el otero condecorado por un arcoíris, vuelvo a subir a la plaza del pueblo. Tomo café en el bar Tacones, hoy abierto, un baretón donde si fuese menester cabría holgadamente la poca gente que vive en la parte alta del pueblo. Lástima que la gigantesca tele a todo volumen empaña el tampoco excesivo encanto del momento: unos parroquianos hablan de lo mal que les cae Cristina Pedroche y Sergio Ramos; mientras, los tertulianos de la cadena dicen ramplonadas, trivializando la realidad buscando la risotada...echo a andar y mirando el casi páramo (para que fuera completo necesitaría más altitud) pienso en ese páramo cultural que es nuestro país, este sí que con todos sus atributos...
...el nombre al parecer, leo en la Wikipedia, viene del árabe, Umm Gazala (casa grande, segura) que fue evolucionando hasta el actual. También leo que es uno de los probables lugares donde asesinaran al gran caudillo Viriato, amén de su relación con la orden de Alcántara (en la casa rural había dos voluminosos libros sobre esta historia) y la estela de Magacela, de la edad del Bronce, decorada en piedra, que se expone en el museo arqueologico nacional de Madrid...en fin...y cómo no hacer un copia y pega sobre uno de los populares, leyendarios, orígenes del nombre del pueblo.....La princesa mora que lo habitaba había comido opíparamente, y hubo de dejar los postres ante el estruendoso aparato de guerra de los cristianos, que ya asomaban por almenas y portillos, dándose muerta a la vez que exclamaba: “Amarga cena, amarga cena para mi”. De ahí vino Malgacena y de ahí pasóse a como la conocemos...
Poesia, páramo, historia  paisaje..Fui evocando todo esto al mantra de los pasos...y las amapolas, lindísimas amapolas...
...y todavía, camino de La Haba y Don Benito, en lontananza, como cuando lo viera el día anterior desde el otro lado, allí estaba el otero y allí seguían viendo pasar el tiempo, vida, caminantes...las ruinas del castillo...
¡¡MAGACELA!!

sábado, 3 de abril de 2021

...CAMINO MOZÁRABE GRANADA/CÓRDOBA...impresiones...

..."las monjas están dando vueltas desde las cinco de la mañana"...Entre dos luces salgo de La Zubia. Hay algo conmovedor, impagable, en el hecho de comenzar una camino desde la misma puerta de casa, que así harían aquellos peregrinos primeros. No quiero poner mi andada a la altura de una peregrinación, pero no debe distar mucho...llego a Granada, tomo café con mis pastillas de persona mayor en el Flamboyant, cruzo el Salón y enfilo la cuesta del Pescado. ¡Cuántos años sin subirla! Me acuerdo de aquellos años 70 cuando subía por ella con mi hermana camino del cine Príncipe...antes de la película solíamos tomar café en el bar Faquilla, recuerdo que costaba 7 pesetas aunque servidor, en un arranque de esplendidez, dejaba tres duros en el mostrador...Recordando esto, viajes en el tiempo, callejeo buscando el convento de las Comendadoras de Santiago. Voy despistado, así que le pregunto a dos empleados de la limpieza..."venga con nosotros, que tenemos que pasar por alli" me dicen..."pero todavía estará cerrado" dice uno..."qué va, las monjas están dando vueltas desde las cinco de la mañana" completa el otro...
Entro al primoroso templo donde he quedado en oír misa, una misa de verdadero lujo para mí...Las monjas están completando el rezo del rosario rematado con la letanía...la de años que no escuchaba esas metáforas, imágenes de la Virgen...rosa mística, torre de David, torre de marfil, casa de oro, vaso espiritual, estrella de la mañana...una belleza...incluso aunque solo lo fuera por literaria, una belleza que antaño yo no comprendía o que permanecía oculta por la propia rutina...
Oficia la misa mi compañero de seminario Román,felizmente recuperado, repescado, como otros tantos compañeros, en estos atardeceres de la vida. Fue el único que salvó todas las cribas y acabó cantando misa...ni me acuerdo cuando escuché, oí, vi y miré, una misa con tanta atención, devoción, diría que arrobo... veía a mi antiguo compañero allí en el altar, una persona unos meses mayor que yo, y se me representaba el niño que era, compañero de fila, de litera, de capilla...un trasunto, una mística mutación de uno en otro: el cura que oficiaba, y el compañero que era...escuchaba sus acertadas palabras y yo, sin perder ápice de la prédica, lo veía rodando con sus patines en aquellos patios de juego...No vivĺ, no viviré,  una misa como esta, ni sentiré tan sentidamente un inicio de camino.
Tuve la impresión de que el camino que empezaba había arrancado hacia mucho tiempo...foto de rigor con Román al amparo de Santiago; una hermana, que me dice que es de la India, me sella en el diario...y andando...
Precisamente, al término de la primera etapa, en Pinos Puente, qué abrazo y qué rato de charla y recuerdos con mi otro compañero Juan Olmo, pongamos que 54 años después...¡y reconocer que sin pandemia no habría habido este encuentro, ni otros, ni esta misa, o sabe Dios de qué otra manera tendrían que haberse conjuntado las cosas para haber acontecido!...
...unas horas antes, saliendo de Granada, café y charla con mi amigo maestro Antonio, compañero de tiempos de Tenerife, experto en técnicas audiovisuales, caminante, fotografo...
...Antonio retrata a su amigo que parte y se despide a la entrada de Maracena...
....comenzaba la danza de flechas amarillas aguardando en piedras, árboles  postes,farolas, monolitos, bordillos...
...el olivo, alma de esta tierra, el primero de todos los árboles como decía Columela en el siglo primero de nuestra era. El olivar conforma un ondulado paisaje sin fin, parece que acaba en un altozano pero allí está,  renovada, la vista dejada atrás...
Sólo en la etapa que lleva a Córdoba el olivo cede el testigo al cereal. Y entre los jaramagos contrapuntando el horizonte despuntan también las primeras amapolas...
...el rosario de pueblos: Maracena, Atarfe, Pinos Puente, Olivares, Moclín, Alcalá la Real, Ventas del Carrizal, Alcaudete, Baena, Castro del Río, Espejo, Santa Cruz... y Córdoba, la llana, lejana y sola.
...esto en cuanto al paisaje, tantas veces estados del alma, que decía el poeta...en cuanto al paisanaje...
...lo escuchado al paso, vgr Mari Ángeles,  te veo muy bien de aspecto y de to, o visitar cementerios es antropología pura, que me dice el señor de la tienda de la plaza del Potro al que le comento que voy al cementerio de San Rafael a ver la tumba de Julio Romero de Torres, el que pintó a la mujer morena (con los ojos de misterio y el alma llena de pena...)...Pero sobre todo en las pláticas con mis patronos de hospedaje...esto de la pandemia es la tercera guerra mundial, o qué falta le hace a España tener cuatro vicepresidentes de gobierno y sobre todo mujeres paque se peleen este ellas, o ya no vemos un peregrino ni en pintura...
...tras dos horas desde que salí de Castro es hora de echar un café en Espejo. A tal fin subo las callejuelas hasta la plaza...entro en la cafetería, muy concurrida, y me siento en un rincón...de pronto toda la parroquia desaparece...por los cristales veo un espaciado desfile...el buen camarero me aclara sin que tenga que preguntarle: hoy es día de entierros, ahora uno y por la tarde otro, ¡pero no ha sido por el corona virus!...con la tranquilidad que ello me da sigo camino y en la plaza del ayuntamiento veo las esquelas de los fallecidos, una señora de 84 y un hombre de 97 ...hoy les tocó  a ellos...es que me voy acordando la tarde antes en Castro del Río que por tener una mejor vista del pueblo subí hasta el cementerio y encontré esta sentencia en el frontón que remata la entrada...hoy a mi mañana a ti...más escueta que aquella otra leída hace tiempo en alguna tumba... como te ves me vi, como me ves te verás...
...me llamarán, nos llamarán...que decía Blas de Otero...en ese hipotético mañana que todos tenemos señalado...un par de horas antes, mi patrona de hospedaje, tocaya, me cuenta la pena que once años después sigue sintiendo por su marido fallecido. Me enseña fotos de él acompañado de peregrinos y me muestra orgullosa el mapa pinchado de alfileres según la procedencia....hasta de Islandia, me recalca...la muerte, que coloca y descoloca nuestra momentánea eternidad, desbaratando lo que suponíamos asentado...Precisamente en la plazoleta, hoy aparcamiento, alzada entre lo que fueran muros del castillo, una frase de Carlos Castilla del Pino pone el contrapunto a este domingo de ramos:
UNO SOBREVIVE SOLO COMO RECUERDO EN LOS DEMÁS. CUANDO ESTOS DESAPARECEN, SE HA DESAPARECIDO DEFINITIVAMENTE. NO HAY INMORTALIDAD, HAY MEMORIA
...hablo estrictamente de mí, por mí: si todo lo que vivo no me ayuda a morir, no sirvió de nada.
...entrañable encontré esta imagen, como si la esperanza no quisiera perderse: las cabras en hilera, un pastor joven, un perro atento al menor movimiento de su  amo, la vida como era...
Uno de mis patrones se empeña en darme el mando de la tele, para que vea usted las noticias...lo de siempre de Cataluña, unas mujeres con los pechos al aire cantando de cara al sol, el caos pandémico de Brasil, la campaña electoral madrileña, las fiestas ilegales...un consuelo llegar a los deportes y sobre todo el socorrido informe del tiempo...seguirá el buen tiempo y seguiré mirando los jaramagos como si fuera la primera vez, o la última...perplejo me deja este modesto puente romano, con las huellas de las rodadas...siento una extraña fortaleza en tanta fragilidad...
Cuando dejé Almuñécar con la clara intención de levar lanclas, me decidí por caminar el tramo del Camino Mozárabe a Santiago entre Granada y Córdoba,  continuación del de Almeria a Granada andado hace un par de años, objeto de una página de este blog. Córdoba cada vez más cerca y yo más lejos de saber qué hacer, para dónde seguir una vez llegado. Cruzo el puente romano al tiempo que recuerdo a Maimónides, Séneca, Averroes, Góngora, Julio Romero, Antonio Gala, Julio Anguita... 
...en la placita Tiberiades allí permanece , como siempre, la estatua sedente de Maimónides; ahora lo visito y le toco la mano con un afecto especial tras haber visitado su venerado mausoleo en Tiberias, Israel...Volver a la mezquita, al museo de Julio Romero, la Corredera...
...y mi recuerdo de Séneca, cuyos pensamientos forman parte de mi diario e ideario...
EL CAMINO MÁS BREVE PARA LAS RIQUEZAS ES EL DESPRECIO DE LAS RIQUEZAS...NO ES QUE TENGAMOS POCO TIEMPO SINO QUE PERDEMOS MUCHO...
Y estoy en Córdoba acabando esta página mirando el discurrir del río Grande de los árabes, el Betis de los romanos...las cosas, en plena semana de pasión, en pandemia repuntando, no están claras, sobre todo para un alegal como un servidor...hay controles en las estaciones, convendría evitarlas y no caer en la tentación, ciertamente no muy grande, de regresar a Granada...¿Entonces?...tendré que seguir profugándome, tal vez para volver a constatar que nunca se va tan lejos como cuando no se tiene destino...
O mi personal utopía tomada de la canción de Cecilia que da nombre a este blog...andar como un vagabundo, sin rumbo fijo, sin meta, a vueltas de veleta, al soplo del viento, al azar, el caso es andar...
...TODO LO QUE ESTÁ, FUE, PERO NO ESTÁ TODO LO QUE FUE... (Filper Randa)