viernes, 25 de septiembre de 2026

...ROQUE IGARA...

...ROQUE, palabra castellana, castellana, sí, pero tan canaria, diría que exclusivamente canaria. ¡ROQUE!, ¡qué bien bautiza lo que nombra!, ¡qué palabra tan justa y ajustada para una imagen! …No es roca, que también, no es peña, peñón o peñasco, que también, no es montaña, algo enhiesta y nada redondeada para ello... Lo que me sorprende, y tanto, lo acabo de buscar, es que no la recoge la RAE con esta acepción tan popular en Canarias, y se limita, pobre en este caso, a dar nombre a la torre del ajedrez, a un tipo de carro (en desuso), a la acepción de quedarse roque, a la casa de tócame Roque, y listo. No lo podía imaginar, y más me extraña cuando nuestra Academia recoge acepciones de tantas y tantas palabras, acepciones que se emplean solo en una parte del inmenso mapa de la lengua española. En fin, nadie es perfecto, y en este caso a la RAE le faltó un detalle de esplendor...
ROQUE fue de las primerísimas palabras que incorporé a mi vocabulario, que es como decir a mi vida, cuando llegué a las islas, a Tenerife, aquel septiembre de 1980. Iba por la carretera, ahora autopista, y veía el cartel de Fasnia y los Roques...y así, andando, y tanto, y corriendo el tiempo, fueron desfilando roques por toda la geografía canaria, tan pródiga en ellos... los roques de Anaga, el roque Bermejo, el airoso como pocos roque de Taborno, del Conde, el asombroso puntiagudo Imoque...la relación sería interminable, ensanchada al paso de los años y los pasos, completada con el espectacular conjunto de los roques gomeros (Agando, Zarcita, Carmona y Ojila) y no digamos los grancanarios Nublo y Bentayga... Pródiga la lista, como digo, y en todas las islas. ¡Tengo mi mente poblada de roques!...I am a rock, que cantaban Simon y Garfunkel... y una roca no siente dolor y una isla nunca llora...(momentánea licencia personal a modo de descanso en la subida)
...Después de esta resumida y cumplida relación, qué puedo decir del humilde roque IGARA... pues...¡No tengo poco que decir! Para empezar diré que es dos veces roque, como suena, porque tirando del hilo de la palabra, de su etimología, ha venido a resultar que IGARA deriva, puede derivar, del guanche aborigen, de un palabra que viene a decir justo eso: roque, peña, espolón rocoso. Luego ROQUE IGARA sería el roque por excelencia, por antonomasia...
No, no tiene visos de convertirse en sueño de alpinistas, ni en objeto de deseo de escaladores, ni tan siquiera de montañeros menores o simples paseantes de tantos que lo circunvalan por su base en su cotidiana labor de sudar y mantener la forma física de cada día...puede que ni provoque alguna mirada que otra de tanta gente que pasa por la cercana autopista y, sin embargo, es sublime su estampa según el encuadre...Solo necesitaría que un influencer, de esos tantos que hacen de su vida un crear tendencias, que se aupara a él, sacarse buenas fotos, con cierta calidad y no poca sugerencia, para que el boom IGARA estuviera servido.
 Siento agradecimiento al escribir esta personal página...Todo empezó con mis venidas a la casa que me cobija cuando vengo a Cabo Blanco, acogido por la familia Torres, mi querida familia de La Gomera. Según mis archivos este intenso idilio con el roque empezó en 2018, fecha aproximada. Desde entonces no suelo faltar a la cita de la cumbre (apenas una hora desde la casa, ida y vuelta) siempre que recalo en Cabo Blanco. El roque, junto con otros, es como el adorno que da empaque al lugar y, en unión de otros roques de la zona, dar belleza, telúrica, a unos pueblos (Cabo Blanco, Buzanada, Valle San Lorenzo...) con "poco que ver", poco agraciados en su arquitectura.  
De esa fecha puede ser la siguiente foto que estoy casi en plan Everest con unos tibetanos banderines de oraciones que en aquel entonces llevaría en mi mochila a saber desde cuándo y dónde. El famoso hice cumbre, solitario o compartido, de tantas cimas.

 El Igara alcanza una altitud aproximada de 390 m.s.n.m. aunque su prominencia puedo calcular que no alcanza los 100 metros. Una sublime cumbre humilde. Desde su altura tienes a la vista los roques vecinos, roques del suroeste isleño, Los Cristianos, la montaña Guaza, la Montaña Roja, se puede ver La Gomera, los pueblos del entorno y el reborde de las Cañadas sobre el que aparece la punta del gran Teide...




...y se ve, claro, Cabo Blanco, a sus pies, un pueblo que lo recuerda en nombres de bar, gestoría, farmacia, papelería...como debe ser.

...y entre esas casas se halla la que me acoge, origen de esta historia personal...
 







...y de seguir caminando, cuestión de vida y esperanza, y corriendo el tiempo, en uno de sus múltiples recovecos, en discreto escondrijo, dejaré, imagino que mirando el sitio por donde se va el sol, dejaré, digo, el par de botas que a septiembre de 2026, desvencijadas mas no rendidas, siguen resistiendo, intermediando entre la tierra que soy y la tierra que seré... 

3 comentarios:

  1. ...el altarito que se ve por ahí es el dedicado al santo Hermano Pedro de Betancur, canonizado en 2002...

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  2. (de parte de una amiga, entendida)
    Roque Igara, es un Bien de interés Cultural, con categoría,de Zona Arqueológica.

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  3. Amigo don Antonio, menos mal que te encantan las montañas, pero siempre vistas desde su superficie, por que de lo contrario, si te gustasen por dentro, serias un minero ejemplar, o tal vez la naturaleza terminaría transformándote en un topo. deja las botas ordenadas y bien limpias, que cuando pasen los reyes magos, siempre se fijan en esos detalles, y es fácil que te dejen algún regalo, ya que tu eres buena persona, y eso también cuenta mucho. Muchísimas gracias por permitirme seguir ampliando mis horizontes. SALUD Y UN ABRAZO DESDE PONFERRADA - EL BIERZO - LEON - ESPAÑA

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