martes, 1 de abril de 2025

...JAVIER y la Vieja GOA...

... Nació en este castillo. Pertenecia, claro, a una familia noble. Visité el castillo de Javier, Navarra, en mis tiempos de maestro pirenaico en Hoz de Jaca. Preparé la bicicleta y me fui de gira un buen fin de semana: las cinco villas de Zaragoza -mayormente Sos del Rey Católico-, Sangüesa y este castillo a cuyas puertas de la iglesia acomodé mi saco de dormir. Esta foto es de la diapositiva que entonces plasmé. Estoy hablando del año 1983, puede que 84...muchos años antes, remontando mi tiempo por este mundo, fue en mis años de seminario, como no podía ser menos, y ahí empezarían en buena medida mis viajes, virtualmente, digo yo, cuando supe del santo Francisco Javier, que junto con el de Asís, el de Borja y el de Paola acabaron conformando un personal devoto cuarteto, mis Pacos 🙏, muy sentido por mí evolucionando en el tiempo, cada uno por un motivo (loado seas, mi Señor por la hermana agua...nunca más servir a señores que se pueden morir...) y sobre todo tras haber estado en los lugares que los vinculan.
Hablaba de Francisco Javier. Parece que estoy oyendo a mi reverendo y estimado padre espiritual del seminario, don Manuel Prados, en aquellas pláticas matutinas, contarnos vida y esfuerzos de este gran navarro. Su apasionamiento misionero, encomiable, su empeño en llevar lo más lejos el cristianismo, hasta las entonces remotas tierras del sol naciente...fue conocido como el divino impaciente, a tenor de la obra que le dedicó José María Pemán. Nos contaba don Manuel que era tanto lo que bautizaba que tenían que sujetarle el brazo ya vencido del cansancio...
Hace poco, poco más de un mes, cuando ya estaba en capilla para este viaje en el que ando, en la iglesia de san Juan el Real, de Calatayud, en uno de sus altares estaba él, inconfundible. No tardé en tomarlo como buen augurio y testigos de ello fueron los amigos Alicia y Miguel Ángel, protectores personales y compañeros de viaje por esos queridos aragones...
Ya, en los años 90, obviando al santo de Navarra y más por el factor UNESCO, en mi vida hizo aparición Goa, GOA, con mayúscula ahora que estuve y la viví...cuando vi que iba en serio el plan de venir a la India, varias veces tomado y tantas descartado (falló la compañía, me faltó dinero, no me sobró salud, según el momento...ha sido un inesperado regalo de la edad tardía) no dudé que Goa sería mi puerta de entrada, como así fue: su aeropuerto (Dabolim) en vuelo desde Colombo.
Francisco Javier murió en la isla china de Shangchuan cuando ya acariciaba su sueño de evangelizar aquella enorme extensión. Una voz en sueños le declaró que no llegaría, como nos decía nuestro hagiógrafo padre espiritual. Extenuado por tantas fatigas falleció el 3 de diciembre de1552 con 46 años viendo las deseadas costas de Cantón. De haber llegado y haber vivido, por ejemplo, 70 años, cómo sería hoy la historia... Su cuerpo fue llevado a Malacca, Malasia, tal y como lei en dicho lugar, y las circunstancias acabaron trayéndolo a Goa. En la iglesia del Bom Jesús, en uno de sus altares, está colocado en alto, nada visible. Se conserva su cuerpo incorrupto, y solo es expuesto cada diez años (la próxima será en 2034). El trabajado brazo bautizador se encuentra en la iglesia romana del Gesú.
Hay un museo que mediante cuadros hace un repaso de su vida, sus estudios en París donde conoce a Ignacio de Loyola, su ida a Roma y su partida misionera...me asombran los viajes en aquellos siglos, hoy que es tan fácil salir de un lugar y en menos de un día estar en la otra parte del mundo... habría que vivirlo. La vida de Francisco Javier da para mucho, espiritual y geográficamente, viajeramente, hablando...
...pero vamos con Goa, GOA A VELHA...Me sorprendió que la vieja Goa no era, como podía esperar, una ciudad antigua, callejuelas con sabor, obviamente portugués... no: Goa la vieja es el conjunto de edificios religiosos, más algunos arcos de entrada, repartidos en un radio creo menor de dos kilómetros cuadrados (caminé fácilmente de unos edificios a otros). Formó parte de las posesiones de ultramar de Portugal (también fue de España durante los años que Portugal fue parte de la corona española) desde 1510, conquistada por Alfonso de Albuquerque, la primera conquista portuguesa en Asia, hasta su final ya en el pasado siglo. 
En el gran salón de arriba del museo arqueológico cuelgan por orden cronológico los retratos de todos los virreyes que estuvieron al mando de la llamada India portuguesa. Y los billetes y sellos de correos en circulación...como en Filipinas, que había muchos nombres españoles, en Goa vi comercios con nombres inequívocamente portugueses: Rodrigues, Almeida, Cabral, Marvao, Gomes, Pimenta...
...aquella mañana quedé deslumbrado por la propia luz que desprendía la Sé, la catedral, dedicada a santa Catalina de Alejandría; es considerado el templo más grande construido por los portugueses en el mundo. Paseando su nave, contemplando sus capillas comprendí mi consentido empeño de venir a GOA, la misma impresión que me acompañó los dos días ..
Nuestros hermanos peninsulares llevaron el estilo manuelino, el manierista y el barroco, los azulejos...es fácil creer que uno se ha trasportado al Alentejo, al Algarve...
...la iglesia de san Francisco de Asís, sin culto pero grandiosa, la pequeña ermita aneja de santa Catalina, la iglesia del Rosario, joya escondida en el bosque, san Cayetano...todo construido con piedra rojiza, laterita (del latín later, ladrillo).
La mañana que me marchaba pude acercarme al exterior de las ruinas de san Agustín, unas ruinas que a esa hora eran doradas por una luz como pintada por los románticos que fueron a plasmar las ruinas del sur de Italia. Me estaba despidiendo de un grato momento de mi vida...Me fui agradecido, Goa fue...

Mi patrón, Shenvi, me recordó que el checkout era a las 9,30. Me trajo este detalle y un rato después salimos él, su esposa y un niño pequeño (parecía que lo llevaban a la escuela), dejándome en el punto donde me subí a un atestado autobús que me dejó en pleno centro de Panaji (Pangim), la capital del estado de Goa... había salido de la saudadosa Goa y entraba en el frenesí: aquello era ya la populosa India que me aguardaba...

viernes, 21 de marzo de 2025

...Subida al Monte Adam...

...hace unos días, cuando iba camino de Hatton, en las vueltas y revueltas del tren (un super lujo en estos tiempos ir asomado y acodado en la ventanilla, raramente a más de 25 km/hora, viendo el tren curvado entrar en túneles...) salvando geografías, ofreciendo superpuestos cuadros de maravilla natural (laderas de té, montañas boscosas, paisajes abiertos, campos de labor, sonrisas de gente al pasar...) iba en el tren, decía, cuando lo vi, no podía ser otro...
... inconfundible, cónico e icónico...Para ponernos en situación copio y pego lo que leo en la no siempre fiable Wikipedia...
El Pico de Adán (en tamil, Sivanolipatha Malai - சிவனொளி பாதமலை; en idioma cingalés, Sri Pada; en árabe al-Rohun; y en inglés Adam's Peak) es una montaña cónica de 2.243 metros de altitud situada en Sri Lanka, reverenciada como sitio sagrado por hinduistas, musulmanes y sobre todo budistas...
Por deferencia al país, justo nombrarlo como SRI PADA...
La reliquia sagrada del santuario es una roca con forma de huella, similar a un enorme pie (casi dos metros). La leyenda musulmana afirma que es la huella del pie de Adán, quien situó en Sri Lanka (la isla de Ceilán) el mejor sitio después del Jardín del Edén; de esto viene el nombre de Pico de Adán. Otros candidatos de otras leyendas para haber dejado esa gigantesca huella son Shiva, el apóstol santo Tomás, y sobre todo, BUDA...
Buda, que mueve y conmueve este lugar.
 ...mitos, leyendas, historias...lo que pasó, lo que pudo haber pasado, lo que quién sabe qué pasó, y sucesos realmente registrados: de la fusión de todo y algo más sale este errático y fabuloso ser que es el ser humano en su profunda diversidad...
...Lo cierto es que la cima de esta montaña es un lugar de peregrinación, un destino religioso como no he visto otro igual en mi vida habiendo ya visitado bastantes, y ello lo baso en la dificultad sin cuento que conlleva llegar hasta él. La fe mueve montañas, dice el adagio, o hace llegar hasta ellas.
En la cima de la montaña hay un santuario en honor a Buda, en el que los fieles dejan sus ofrendas, y tocan una campana según el número de veces que han subido al santuario.
Preguntando a mi patrona de hospedaje y al gentil camarero donde dos tardes fui a echar una cerveza Lion, la de Sri Lanka, ambos coincidían en que la temporada alta de peregrinación es de diciembre a mayo, cuando las lluvias, que en cualquier momento pueden presentarse, no son tan frecuentes, y que un día cualquiera pueden venir cuatro o cinco mil personas, incrementándose fines de semana y no digamos en torno a la luna llena...a veces se producen auténticas retenciones, de horas, en el acceso a la cumbre pues el lugar es muy reducido y la escalinata acaba siendo un cuello de botella. Por cierto: son más de 5.000 escalones, un recorrido entre cinco y seis kilómetros salvando un desnivel de unos mil metros.
(foto tomada de internet)
Los turistas, apenas sobresaliendo entre la masa local, aconsejados por las guías que circulan en la red, suelen salir en torno a las 2 de la mañana para llegar arriba a la mágica hora del amanecer y ver la triangular forma del pico extendida al otro lado (¡cómo recuerdo espectáculo así desde la cima del padre Teide!...); el camino, la larga escalinata, está toda iluminada, no faltan puestos de comida, bebida, recuerdos, lugares de oración, descansos, baños...y el trasiego no conoce descanso en las veinticuatro horas.
LA SAGRADA HUELLA DE GAUTHAMA BUDA, aquí puede situarse el principio oficial del camino. Es en el pueblo mínimo de Dalhousie, Nallatanniya, donde todo son hospedajes, comedores y tiendas...la tarde que llegué di un paseo por los boscosos alrededores y el río y vi en los claros abiertos amplios aparcamientos con autobuses y furgonetas y gente por doquier...después lo entendería...
Salí de mi hospedaje poco antes de las cinco de la mañana, con generosa luz de luna y, como digo, sin faltar gente. No podía dar crédito a esos espaciosos arroyos humanos que mansamente iban descendiendo, como si en la cumbre a la que me dirigía hubiera desembarcado una multitud... luego lo entendí... salí con ilusión y también con mi duda, consciente de que hay días que "no me toca" poder esforzarme...
Entre la recogida de la noche alunada y el disfrute de los levantes de la aurora (préstamo de san Juan de la Cruz) pasé buena mitad del trayecto, comprobando además que lo que veía sobrepasaba en mucho las crónicas leídas... después, ya, toda mi concentración fue observar a la gente y controlar mis pasos y mis latidos. Más de una vez, bien que apenas percibido, tuve el recuerdo del "no puedo más y aquí me quedo", no frecuente pero no tan extraño en mi vida (v.gr. en una subida al Mulhacén, en una marcha por Guadarrama o en unos 100 km...) pero no, no cabía tal opción: la alternativa, la única, ya fuera de mí, era, sería, caerme en redondo demandado por la propia vida. Sobrado, aún, de piernas, ajustado de corazón, generosísimo como siempre, como nunca, en sus latidos, llevándome las unas y pidiendo tiempo el otro, así completé el inmisericorde último tramo, contando con el apoyo moral que recibia cuando en esa momentánea debilidad me cruzaba con personas así...
...personas que bajaban casi a mediodía  y que seguramente habían empezado a subir la tarde anterior, algunas descalzas, las más con las chanclas de dedo, el calzado nacional, dando cojetadas, agarradas a la barandilla o apoyadas en el palo que portaban, poniendo los dos pies en cada escalón, muchos de 25 cm...sonríete 🙏 de los fieles cruzando de rodillas la explanada de Fátima...de nuevo: ¡nunca vi nada igual!...
...Y así pasó como tantas veces: que de pronto, como si nada, como si no hubieran mediado esfuerzo, tiempo y espacio, casi cuatro horas después vi que había llegado y que formaba parte de la intricada red humana tejida en torno al lugar.
El lugar santo es un pequeño habitáculo cubierto de labradas chapas doradas y adornos varios, donde se permite estar, orar, unos segundos. Imposible tomar una foto...
(maquinaria para masajes en los pies)
...Guardo cantidad de detalles que el tiempo irá despoblando...aquellos manises que me ofreció un hombre joven o aquel palo que igualmente me ofreció un hombre menos viejo que yo, que no acepté, contrariamente a mi costumbre de aceptar todo lo que me ofrecen: subiendo no estaba para masticar y me era más cómodo ir cogido a la barandilla...ya bajando, con gusto y agradecimiento, acepté esta barrita que me regaló una chica o aquella muchacha que me ofreció fruta de un bolso a rebosar con rajas de sandía y de mango, rodajas de piña, medias naranjas, y la golosina que me dio otra señora o el niño que me chocó su mano mientras bajaba...la fraternidad de la montaña...el gran teatro del mundo, espectador avezado...lo recordaba ya a la tarde, en el pueblo, en pacífica celebración del día, con esta cerveza y la ocasional charla del camarero ...
Lo que para mí era la subida a una montaña, con su reto y su contemplación, se convirtió en un asombro sin precedentes, en un espectáculo humano, humilde y sublime, una experiencia en cierta forma transformadora..
...Subiendo al SRI PADA, subí también al monte Tabor, al Carmelo, al Calvario, al monte de las Bienaventuranzas de aquel Oriente bíblico en los que estuve...en los momentos de tribulación, leve, todo sea dicho, pensaba si sería allí el momento y hora que culminaba mi vida, como tantas veces voy pensando tiempo ha... sería, hubiera sido, un tránsito de altura, a la justa altura de mi vida... pero me sopló la machadiana voz: ..tú no verás caer la última gota...Obligados como estamos a vivir hasta el último instante.
Sea como fuere, subir a esta altura, a este lugar tan cargado de la presencia humana, con esa energía que se palpa, fue sin duda el mejor broche para cerrar estos 22 días en Sri Lanka..
Brindé por esto que es estar un rato y dejar de estar un rato después, este camino que se llama vida.
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Tres días después, cerrando esta página, me escribe la pareja tibetana que conocí días atrás en Polonnaruwa. Casualmente se hospedaron en el mismo lugar que yo y subieron a la montaña dos días después; me envían un par de fotos y unas letras que se traducen así:...necesitamos un total de diez horas entre subir y bajar. Por la mañana, en mitad de camino a la cumbre, había tráfico humano. No puedes creer que estuvimos en fila durante 1 hora y luego nos movimos un poco así durante unas horas. Avanzamos muy lento hasta la cima. Pero finalmente lo logramos💪🏼💪🏼💪🏼...