Hablaba de Francisco Javier. Parece que estoy oyendo a mi reverendo y estimado padre espiritual del seminario, don Manuel Prados, en aquellas pláticas matutinas, contarnos vida y esfuerzos de este gran navarro. Su apasionamiento misionero, encomiable, su empeño en llevar lo más lejos el cristianismo, hasta las entonces remotas tierras del sol naciente...fue conocido como el divino impaciente, a tenor de la obra que le dedicó José María Pemán. Nos contaba don Manuel que era tanto lo que bautizaba que tenían que sujetarle el brazo ya vencido del cansancio...
Hace poco, poco más de un mes, cuando ya estaba en capilla para este viaje en el que ando, en la iglesia de san Juan el Real, de Calatayud, en uno de sus altares estaba él, inconfundible. No tardé en tomarlo como buen augurio y testigos de ello fueron los amigos Alicia y Miguel Ángel, protectores personales y compañeros de viaje por esos queridos aragones...
Ya, en los años 90, obviando al santo de Navarra y más por el factor UNESCO, en mi vida hizo aparición Goa, GOA, con mayúscula ahora que estuve y la viví...cuando vi que iba en serio el plan de venir a la India, varias veces tomado y tantas descartado (falló la compañía, me faltó dinero, no me sobró salud, según el momento...ha sido un inesperado regalo de la edad tardía) no dudé que Goa sería mi puerta de entrada, como así fue: su aeropuerto (Dabolim) en vuelo desde Colombo.
Francisco Javier murió en la isla china de Shangchuan cuando ya acariciaba su sueño de evangelizar aquella enorme extensión. Una voz en sueños le declaró que no llegaría, como nos decía nuestro hagiógrafo padre espiritual. Extenuado por tantas fatigas falleció el 3 de diciembre de1552 con 46 años viendo las deseadas costas de Cantón. De haber llegado y haber vivido, por ejemplo, 70 años, cómo sería hoy la historia... Su cuerpo fue llevado a Malacca, Malasia, tal y como lei en dicho lugar, y las circunstancias acabaron trayéndolo a Goa. En la iglesia del Bom Jesús, en uno de sus altares, está colocado en alto, nada visible. Se conserva su cuerpo incorrupto, y solo es expuesto cada diez años (la próxima será en 2034). El trabajado brazo bautizador se encuentra en la iglesia romana del Gesú.
Hay un museo que mediante cuadros hace un repaso de su vida, sus estudios en París donde conoce a Ignacio de Loyola, su ida a Roma y su partida misionera...me asombran los viajes en aquellos siglos, hoy que es tan fácil salir de un lugar y en menos de un día estar en la otra parte del mundo... habría que vivirlo. La vida de Francisco Javier da para mucho, espiritual y geográficamente, viajeramente, hablando...
...pero vamos con Goa, GOA A VELHA...Me sorprendió que la vieja Goa no era, como podía esperar, una ciudad antigua, callejuelas con sabor, obviamente portugués... no: Goa la vieja es el conjunto de edificios religiosos, más algunos arcos de entrada, repartidos en un radio creo menor de dos kilómetros cuadrados (caminé fácilmente de unos edificios a otros). Formó parte de las posesiones de ultramar de Portugal (también fue de España durante los años que Portugal fue parte de la corona española) desde 1510, conquistada por Alfonso de Albuquerque, la primera conquista portuguesa en Asia, hasta su final ya en el pasado siglo.
En el gran salón de arriba del museo arqueológico cuelgan por orden cronológico los retratos de todos los virreyes que estuvieron al mando de la llamada India portuguesa. Y los billetes y sellos de correos en circulación...como en Filipinas, que había muchos nombres españoles, en Goa vi comercios con nombres inequívocamente portugueses: Rodrigues, Almeida, Cabral, Marvao, Gomes, Pimenta...
...aquella mañana quedé deslumbrado por la propia luz que desprendía la Sé, la catedral, dedicada a santa Catalina de Alejandría; es considerado el templo más grande construido por los portugueses en el mundo. Paseando su nave, contemplando sus capillas comprendí mi consentido empeño de venir a GOA, la misma impresión que me acompañó los dos días ..
Nuestros hermanos peninsulares llevaron el estilo manuelino, el manierista y el barroco, los azulejos...es fácil creer que uno se ha trasportado al Alentejo, al Algarve...
...la iglesia de san Francisco de Asís, sin culto pero grandiosa, la pequeña ermita aneja de santa Catalina, la iglesia del Rosario, joya escondida en el bosque, san Cayetano...todo construido con piedra rojiza, laterita (del latín later, ladrillo).
La mañana que me marchaba pude acercarme al exterior de las ruinas de san Agustín, unas ruinas que a esa hora eran doradas por una luz como pintada por los románticos que fueron a plasmar las ruinas del sur de Italia. Me estaba despidiendo de un grato momento de mi vida...Me fui agradecido, Goa fue...
Mi patrón, Shenvi, me recordó que el checkout era a las 9,30. Me trajo este detalle y un rato después salimos él, su esposa y un niño pequeño (parecía que lo llevaban a la escuela), dejándome en el punto donde me subí a un atestado autobús que me dejó en pleno centro de Panaji (Pangim), la capital del estado de Goa... había salido de la saudadosa Goa y entraba en el frenesí: aquello era ya la populosa India que me aguardaba...







